Inteligencia cultural

Shenzhen a un clic

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(English follows Spanish)

En nuestro acercamiento a China, uno de los grupos de clase fue asignado a una tarea bastante peculiar. Debíamos entrevistar a un empresario chino del que sólo sabíamos el nombre y su lugar de residencia. ¿qué decir? Por lo menos teníamos una pista: tendríamos que entrevistarlo en inglés.

Luego de nuestra clase en el restaurante disfrutando la comida de ese país y la experiencia que nos había compartido Ricardo Ramírez durante su paso por China… pensamos: ¡estamos listos!

Siendo las 11:00 am en Shenzhen y 10:00 pm en Bogotá, comenzó nuestro encuentro acordado vía Skype. Así pudimos conocer al empresario chino Jhon Lau, quien describe a los latinoamericanos como ¨Subdesarrollados, pasionales y amables¨; quizá acertadamente, pues por estereotipo, a los latinos se nos cataloga como afectuosos y pasionales. Jhon afirma que aunque sabe de la existencia de un país llamado Colombia, su conocimiento sobre este es tan vago o nulo que no conoce ni un solo producto colombiano, o para mayor sorpresa, nuestras representantes ante el mundo: Sofía Vergara y Shakira; si bien para nosotros en este hemisferio del mundo, es aberrante preguntarnos: ¿Quién no conoce a Shakira?, sí hay una respuesta y es: ¡Jhon Lau!

Jhon es un empresario de logística que actualmente reside en la ciudad de Shenzhen; este chino con nombre americano nació en Hubei, y declara que aunque ya tiene 30 años aún no piensa en establecer una familia, por el contrario manifiesta su deseo de seguir sintiéndose libre sin ataduras a una mujer o a un hogar. El día que Lau tenga un hijo, piensa regirse por la tradición china y le otorgará un nombre en consenso con su familia, pues espera que dicho nombramiento le proporcione buena suerte y lo acompañe toda su vida. Aquí vemos cómo esta cultura discrepa con la colombiana, pues en nuestro país nombramos a nuestros hijos porque nos gusta como suena, porque el compadre se llama así o simplemente porque combina con el apellido.

John Lau – CNS Services

Contándonos algo acerca de su cultura y afirma que, aunque el rol del hombre impere en relación con el papel de la mujer, China es una sociedad en donde todos buscan igualdad de derechos y cuyas responsabilidades son compartidas; la define como una cultura laboriosa, conservadora y colectivista. En contraste con los latinos, Lau piensa que somos muy alegres e irradiamos felicidad, y gracias a ello trabajar con nosotros es una actividad que encuentra muy amena. No obstante, una desventaja que él ha identificado en sus tantos amigos brasileros y mexicanos, es que los latinos somos perezosos. Tal vez esta pereza que nos atribuye Lau, se deba a conceptos culturales, pues aunque somos una sociedad lenta y perezosa para ellos, nosotros afirmamos que los orientales, en general, viven en términos de crecimiento, innovación y rapidez, se mantienen en constante movimiento y siempre avanzan contra las manecillas del reloj; no hay espacio para la improvisación y anhelan que todo sea como un engranaje y todo ese cumpla bajo un tiempo determinado, planeado y estipulado.

De este lado del mundo dominaba el agotamiento del fin del día acercándose la media noche mientras Jhon hablaba desde su oficina acerca de negociación con chinos. Eran las 11:33 pm, pero el deseo de familiarizarnos con aspectos sobre esta cultura nos hizo continuar, al final, de nuevo se demuestra…somos amigos del tiempo. Jhon en medio de una conversación animada separada por quince mil kilómetros, trece horas de diferencia pero un solo click, nos daba tips para alcanzar una negociación exitosa basada en dos pilares fundamentales bajo los cuales se fija y se concreta una transacción con los chinos, el primero es la confianza que se instaura entre las dos partes, y la segunda es la habilidad para satisfacer las necesidades de la contraparte; además de que todos en la mesa de negociación deben conocer el contenido de dicho pacto a profundidad. Así como un colombiano a la hora de negociar busca “llevar la mejor parte” los chinos requieren que ambas partes se satisfagan.

Se acercaba la hora del almuerzo de Jhon, así que sólo nos pudimos despedir con un adiós en inglés, el idioma universal, entendido en innumerables países, y adicionando un 88: número de la suerte para los chinos. Finalmente Jhon termina con un: “bu yong xie” como respuesta a nuestros agradecimientos que se traduce en el “de nada” español.

 

Shenzhen at one click

In our approach to China, one of the class groups was assigned a task rather peculiar. We had to interview a Chinese businessman which we only knew was his name and place of residence. What were we to say? At least we had a clue: we had to interview him in English.

After our class in the chinese restaurant and having enjoyed the food of that country and the experience we had shared with Ricardo Ramirez during his time in China … we thought we were ready!

At 11:00 am local Shenzhen time and 10:00 pm in Bogotá, began our agreed meeting via Skype. This way we could know the Chinese businessman John Lau , who described the Latin Americans as “underdeveloped, passionate and kind” , perhaps correct since stereotype of Latinos are that of being categorised as affectionate and passionate. John says that although he knows of the existence of a country called Colombia , knowledge about this is so vague or non-existent that he does not know of a single Colombian product, or to our surprise, our representatives in the world : Sofia Vergara and Shakira , but for us in this hemisphere of the world, it is aberrant to ask: Who does not know Shakira? , there is an answer and that is: John Lau !

Jhon is an entrepreneur in logistics who currently resides in the city of Shenzhen , although his name is American he was born in Hubei , and states that although he is 30 years old he has no intention of establishing a family, however he expressed his desire to continue to feel free without ties to a woman or a home. But, The day he has a child, Lau hopes to abide by Chinese tradition and give his child a name in consensus with his family , because such appointment is expected to provide good luck that accompanies all his life according to his traditions. Here we see how this disagrees with the Colombian culture, because in our country we name our children because we like how it sounds , after our buddys name is or simply because it combines with the last name .

He started telling us about his culture and claims that although the role of men prevails regarding the role of women, China is a society in which everyone seeks equal rights and whose responsibilities are shared, defined as a laborious conservative and collectivist culture. In contrast to Latinos, Lau thinks we’re very happy and radiate joy, and thanks to that working with us is an activity very pleasant. However, a disadvantage that he has identified in his many Brazilian and Mexican friends, is that Latinos are so lazy. Perhaps this laziness that is attributed by Lau, is due to cultural concepts, because although we are a slow, lazy society for them, we affirm that Easterners generally live in terms of growth, innovation and speed, are in constant motion and always move following strictly the clock and its time , there’s no room for improvisation and need everything to meet under a certain time , planned and provided .

Asisbiz China-Guangdong-Shenzhen-International-Arcade-Aug-2001-00On this side of the world dominated the end of the day almost approaching midnight while John spoke from his office about Chinese negotiations . It was 11:33 pm , but the desire to become familiar with aspects of this culture made ​​us continue, once again demonstrating that we are friends of time. Jhon, in an animated conversation separated by ten thousand miles , thirteen hours apart within a single click , he gave us tips to achieve a successful negotiation based on two fundamental pillars upon which concrete is set during a transaction with the Chinese, the first is the trust that is established between the two parties, and the second is the ability to meet the needs of the counterpart, besides all the negotiating table must know the content of the pact in depth. As a Colombian negotiates looking to “take the best part” Chinese require both parties are completely satisfied .

It was nearly lunchtime for Jhon , so we could only say a quick good bye in English, the universal language, understood in many countries , and adding 88 : a lucky number for the Chinese. Finally John ends with, “bu yong xie” in response to our thanks that translates into ” your welcome” in English.

Translated by: Somalia Ravelo

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Un viaje a 15.000 km

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English follows Spanish Describir una cultura milenaria en pocas horas resulta una tarea imposible de cumplir. China se destaca no sólo como una de las economías emergentes y protagonistas en el entorno global; sino como un país de una gran riqueza cultural. Tratamos de hacerlo diferente, así que como clase nos dimos cita fuera del salón. Esta vez teníamos expectativas de lo que nos esperaba, varias veces la profesora nos habló de su amiga y profesora de mandarín a quien llama con cariño “Patty”, cantonesa, residente en Colombia hace 18 años y quien aún le cuesta trabajo nuestros fonemas en español. Nos propuso sumergirnos en su cultura por unas horas, sin tener que subirnos en un avión. Así fue, como estando en medio de los grandes edificios y del agitado ritmo de vida que se vive en la calle 93 en Bogotá, nos trasportamos por un momento a 15.734 km de distancia, gracias a “CookingTaichi” un rinconcito de China donde ella habla de su país. Un portal lleno de detalles mágicos que nos hicieron sentir como en su tierra por un momento. A la entrada en el suelo dos osos panda, y un cuadro que explica el ying-yang. Siempre los colores vivos, las lámparas, las sillas, las mesas, en donde se disfruta de la deliciosa gastronomía China, su pintura, arte y música. Our host Nuestra curiosidad era parte de la jornada. Encontramos una fuente de los deseos, una enorme estatua de buda, vestuario, cuadros y música. Por un momento nos desconectamos de Bogotá, del chocolate con queso o la comida que encontramos fácilmente en alguna esquina. Era momento del chop suey, el chow fan, los vegetales con soya, las sopas típicas y también su té. Todos nos entretuvimos bastante a la hora de comer: un rato con los famosos “palitos chinos”, algunos hasta ahora aprendiendo y otros ya expertos, después con la mesa giratoria, que según las tradiciones chinas, es utilizada para que todos puedan degustar el plato de los demás comensales en la mesa. Compartimos este espacio con un invitado a nuestra clase – atentos a nuestro siguiente post – y todos juntos escuchamos sus historias de viaje a China, escuchamos a Patty y nos imaginamos a quince mil kilómetros de distancia. A ella le pedimos “auxilio” para entender cada uno de los mensajes que estaban en las paredes, uno que decía que las cosas no llegan sin el esfuerzo, otro que hablaba que más allá del conocimiento siempre había más… sin intérprete no podíamos comprender nada. Allí sabíamos que había un mensaje, pero necesitábamos ayuda para saber que se escondía allí. Budha present all aroundAl final llegaron unas bandejas cargadas de galletas de la fortuna. ¡Allí estaban! China y su superstición. Tal vez sí era cierto que el destino tenía un mensaje guardado para nosotros. Entre palitos y letras chinas, tuvimos tiempo para departir y conocer un poco. Aprendimos que el 8 es el número de la suerte, que definitivamente evitaban el 4 por su parecido homófono con la palabra muerte, que el rojo y el dorado son los colores apropiados a la hora de dar un regalo; sobre la importancia del “guanxi” o reciprocidad además que las relaciones de negocios son de largo plazo y toma tiempo que se consoliden. Aprendimos que los chinos son cálidos y hospitalarios, su respeto por el adulto mayor y los ancianos. Pero ante todo vamos aprendiendo que prepararnos para negociar con otras culturas no se trata de aprender Wikipedia de memoria. Se trata en cambio de ser flexibles y estar dispuestos a entender que somos diferentes y que la diversidad es parte de la interacción con los demás. Sabemos que aún queda mucho por conocer de China, su gente, su historia, su cultura; pero gracias a este espacio compartido, los conocimientos y el deseo de visitar este país, son ahora mucho más grandes.

A trip 15734 km from Colombia Translated by: Somalia Ravelo To describe an ancient culture in a few hours is an impossible task to accomplish. China stands out not only as one of the emerging and key players in the global environment , but as a country with a rich culture. We try to make it different , so we came together as a class outside the classroom. This time we knew what to expect, several times the teacher told us about her friend and Mandarin teacher who she fondly called ” Patty ” , Cantonese , living in Colombia for 18 years and who still has trouble with some Spanish words. She proposed to us to immerse in her culture for a few hours , without having to climb on a plane . In the middle of the big buildings and the hectic pace of life lived on the street 93 in Bogotá we transported back for a moment 15,734 km away , thanks to “CookingTaichi ” a little corner of China where Patty talks of her country. A portal full of magical details that made us feel at her hometown for a moment. Upon entry on the floor are two pandas and a table explaining the ying – yang. Filled with bright colors, lamps , chairs , tables , where you can enjoy delicious Chinese cuisine , art and music .

Environment at restaurant Our curiosity was part of the day. We found a wishing well , a huge statue of Buddha , costumes , paintings and music. For a moment we disconnected ourselves from Bogota , hot chocolate and cheese or food easily found in any corner . It was time for chop suey , chow fan, vegetables with soy , typical soups and also their tea. We were all entertained around mealtime: with the famous ” chopsticks ” , some learning now and others experts and then with the turntable , which according to Chinese traditions , is used so that everyone can enjoy eachothers dish at the table. We shared this space with a guest to our class – keep tuned for our next post – and together we listened to stories of his trip to China and imagined ourselves ten thousand miles away . We asked for ” help ” to understand each of the messages that were on the walls , one said that things do not come without effort, the other saidthat beyond knowledge there is always more … without an interpreter we could not understand anything . We knew there was a message, but needed help to know what was hiding there. Finally laden trays of fortune cookies arrived . There they were ! China and its superstition. Perhaps it was true that fate had in store for us a message . Chinese colors all around Between chop-sticks and Chinese characters , we had time to socialize and learn a little . We learned that 8 is the lucky number , they definitely avoid the number 4 for its resemblance to the word death , that red and gold are the most appropriate colors when wrapping a gift , on the importance of ” guanxi “or reciprocity and also that business relationships are long termed and takes time to consolidate . We learned that Chinese people are warm and hospitable, and their respect for the elderly. But above all we learned that in order to prepare to negotiate with other cultures we need more than a Wikipedia memory . It is however neccesary to be flexible, and be willing to understand that we are different, so, that diversity is part of the interaction with others. We know that there is still much to be learned about China, its people, its history, its culture, but thanks to this shared space, the knowledge and the desire to visit this country , are now much bigger.

La senda global

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(English follows Spanish)

Es agosto del 2013 y cuántas cosas han cambiado desde mi primera clase de Cross Cultural Management. Recuerdo vagamente que fue hacia 1993 – tal vez – nuestro profesor era de Estados Unidos, y como una gran odisea futurista dijo en su primera clase: ¿saben ustedes qué hace un profesor al llegar a su clase en Hong Kong? Y todos respondimos noooo; lo que siguió nos deslumbraba… “dice: por favor apaguen sus teléfonos celulares”. Para aquel entonces lo máximo que teníamos en nuestro entorno eran teléfonos públicos con moneda y los buscapersonas.

El mundo ha ido cambiando,  yo por fortuna he podido irlo recorriendo, vivir sus cambios, pero además por esos azares del destino… ahora soy yo la profesora.

Ya no sorprende que se diga apaguen sus teléfonos, de hecho es casi un estándard tácito que en clase  todos mis alumnos tienen su teléfono inteligente, su tableta o kindle y sus textos de estudio en formato PDF. Vivimos a otro ritmo y por eso mismo la globalización nos marca una pauta o senda, de la cual simplemente no podremos escapar.

Este blog es un proyecto de clase, el cual lidero y espero compartir con ustedes desde Bogotá – Colombia, a 2.630 metros más cerca de las estrellas, rodeados de montañas verdes y frondosas de la Cordillera de Los Andes y desde donde queremos interactuar, aprender y aportar. La interculturalidad no se aprende aislados en un salón de clase, ni nos volvemos culturalmente inteligentes si no logramos que la teoría trascienda las puertas de nuestras aulas y que al confrontarnos en medio de coincidencias y disensos nos podamos comunicar.

¿Nos ayudan en nuestra aventura?  Espero que sí,

Hasta pronto,

Maryori Vivas
maryori.vivas@correo.usa.edu.co

 

The Global Path
(Translated by Amal Morales)

It is  August 2013 and many things have changed since my first class of Cross Cultural Management. I vaguely remember it was around 1993 – maybe – our teacher was from the United States, and as a futuristic odyssey she said in his first class: do you know what a teacher does when he/she arrives at a classroom in Hong Kong? And all responded noooo, what followed dazzled us … “he/she says please turn off your cell phones.” By then the most we had in our environment were coin payphones and pagers.

The world has changed, I’ve been watching, live their changes, but also by those accidents of fate … now I’m the teacher.

It is not surprising that now day’s teachers say turn off their phones, in fact it’s almost a tacit standard class my students have their smartphone, tablets or kindle and textbooks in PDF format. We live at a different place and globalization take us to a different pattern or path, in which we simply can not escape.

This blog is a class project, which I lead and I hope to share with you from Bogota – Colombia,at 2630 meters closer to the stars, surrounded by lush, green mountains of the Cordillera de Los Andes from where we want to interact, learn and contribute. The cross cultural  is not learn isolated in a classroom, we doesn’t become culturally intelligent if we think that the theory don’t transcends the doors of our classrooms but if we confront the disagreements we can communicate.

Do you help us in our adventure? I hope so,

Until next time,

Maryori Vivas
maryori.vivas @ correo.usa.edu.co