Guanxi

Ricardo, nuestro invitado y su cuento chino.

Posted on Updated on


(English follows Spanish)

El 3 de septiembre de 2013, el diario El Tiempo de Colombia, publicó una noticia sobre las violaciones de derechos contra la infancia en China, en donde mostró, que aunque el crecimiento económico de este país ha mejorado, las vidas de muchos niños y sus derechos de infancia, aún presentan graves preocupaciones. Ese mismo día nos encontrábamos en el restaurante Cooking Taichi del que hablamos en nuestro post anterior. Estábamos con nuestro grupo de negociación intercultural, acompañados de nuestra profesora, empapándonos más sobre la cultura Asiática. Ninguno de nosotros ha visitado China. Estábamos atentos a nuestro invitado, el encargado de revelarnos un poco del misterio y brindarnos algunos detalles relevantes a la hora de hacer negocios exitosos en China.

IMG_1301

Estuvimos en un almuerzo poco común, en medio de soya y verduras con vinagre. Ricardo Ramírez, encargado de la Tienda de Colombia en la ExpoShanghai 2010 y Gerente de Avia Export, nos acompañó en ese intento por conectarnos con China y aislarnos de la lluviosa Bogotá que nos abrigaba. Él inició su relato compartiendo anécdotas en un majestuoso país lleno de grandes misterios que durante la comida se dejarían ver ante nuestros ojos. Nos presentó a este país, no como una sola cultura, sino como la suma de muchas, compuesta por cincuenta y seis etnias diferentes, en donde las etnias pequeñas tienen de 1 a 2 millones de habitantes y las otras de 30 a 40 millones de habitantes. Resaltando que el 90% de la población pertenece a la cultura Han.

Ricardo se radicó en Shanghai durante seis meses participando en la Expo, feria universal, en la que participaron 140 países en un espacio de 5.28 Km2 (para quienes hemos visitado Corferias es tratar de imaginarnos un espacio 70 veces nuestro más grande espacio ferial).
Para esta feria, Colombia llevó por primera vez en su historia un contenedor con productos no tradicionales, lo que refleja la baja participación de nuestra nación, en negocios con la segunda potencia económica mundial, sombreros vueltiaos, chivas, café, artesanías se proponían conquistar la tierra del dragón. Fue interesante darnos cuenta, que lo que para nosotros los colombianos son productos masivos, comunes o regulares, para ellos son exclusivas piezas preciosas que son admirables y de gran valor y se relaciona con el estatus que los chinos buscan tener cuando poseen cosas que otros no pueden adquirir.

Tienda Colombiana Expo Shanghai 2010

Este personaje, que nos representa cada vez mejor, gracias a su experiencia obtenida en esa gran selva de cemento, es una persona que ha visitado más de sesenta países, quien afirma que ir a Shanghái, es como visitar un París en el siglo XIX. Describe a Shanghái, como una ciudad cosmopolita, con una infraestructura a la vanguardia de última tecnología, los mejores autos de lujo, rascacielos soberbios, avenidas amplias en perfecto estado y que posee las mejores boutiques del mundo. Incluso comentó, que después de estar en esta magnífica ciudad y llegar a Nueva York, sintió muy anticuada y desactualizada, a la que es hoy la capital del mundo, título que Ricardo dice haber sido arrebatado por Shanghái.

Disfrutando nuestro café – Enjoying our coffe

 

Tal vez por esa emoción que le ha contagiado poco a poco esa nación, al descubrirla y recorrerla, vivirla y entenderla, quiso desmitificarla otro tanto:

LOS CHINOS NO SON POBRES, En los últimos años, 300 millones de chinos salieron de la pobreza (aproximadamente ocho veces Colombia). Además, que ellos pagan hasta 5 dólares por un café en Starbucks, cuando un almuerzo puede estar alrededor de 50 centavos de dólar.
La tienda más grande de Louis Vuitton se encuentra en China. Allí, las personas hacen fila para entrar a este tipo de tiendas, como las de Channel, Prada, Armani, entre muchas otras. Incluso Ricardo contó, que realizó una visita a la tienda de Louis Vuitton, en donde vio carteras (bolsos) que costaban entre 6 mil a 18 mil dólares. Al terminar su recorrido y salir de allí, se dio cuenta de que las únicas personas que no salían con bolsas con productos de la tienda, eran su esposa y él.

LOS CHINOS SI HACEN PRODUCTOS DE CALIDAD, El concepto que tenemos los colombianos acerca de los productos chinos, es de desechables e inservibles. Lo que sucede es que muchos sólo se enfocan en productos de bajo costo. Luego simplemente nos dijo ¿dónde está hecho su iPhone? ¿dónde fabrica la ropa Tommy Hilfiger?

HACER NEGOCIOS, aunque China es un mar de oportunidades, es difícil hacer negocios con ellos por diversos factores, como su cultura, idioma y costumbres. Pero nos hemos dado cuenta que no es imposible. Orientados a relaciones de largo plazo, respetuosos con los mayores, buenos amigos y miembros de familia.

No somos tan diferentes a los asiáticos, pensamos, ya que Ricardo nos afirma las personas de China aún conservan esos lazos de familia, que son muy importantes para ellos. También, nos concluía que las amistades que se van creando a través del tiempo, son valiosas e incondicionales como lo pudo evidenciar al momento de devolverse de Shanghái a Colombia, sus amigos y colegas de trabajo, lo despidieron con un caluroso abrazo, algunas lágrimas y esperando su pronto regreso.
Una tras otra nos contó anécdotas de su viaje. El niño de ocho años que fue su traductor en alguna calle de Shanghai, o sentirse Brad Pitt en algún pueblo perdido de Guangzhou donde lo detenían en las calles para tomarse fotos con él. Así se pasaron las horas, departiendo con un colombiano más…sí tal vez sea uno más de tantos que han viajado y recorrido una nación llena de secretos en cada rincón; pero sin duda uno muy singular que logra describir el encuentro de dos mundos que les queda mucho por presentar.

Ojala algún día dejemos de lado el temor de negociar con China, podamos darle la relevancia que otros países de América Latina y nos aventuremos a explorar nuevos mercados con esa increíble nación, para que podamos crear excelentes relaciones con ellos, no solo como negociadores, sino poder disfrutar de los beneficios de esa amistad.

Mochilas
Artesanías – Handcrafts

Ricardo our guest and his Chinese tale. 

On September 3 2013 , the newspaper El Tiempo in Colombia , published a story about violations of the rights against children in China, where it showed that although the country’s economic growth has improved, the lives of many children and their childhood rights, still have serious concerns. The same day, we were in the restaurant Cooking Taichi we talked about in our previous post. We were with our group of intercultural negotiation, accompanied by our teacher, soaking more about Asian culture. None of us has visited China. We were attentive to our guest, he was the in charged to reveal some of the mystery and give us some relevant details of doing successful business in China.

Our guest in a Chinese temple

We were on a rare lunch amid soy and vegetables with vinegar. Ricardo Ramirez, manager of the shop ExpoShangai Colombia in 2010 and Avia Export Manager, joined us in the attempt to connect us with China and isolate the rainy Bogota wrap us. He began his story sharing anecdotes in a majestic country full of great mysteries that during the meal, he would let us see with our eyes. He introduced this country, not just as single culture, but as the sum of many , composed of fifty-six different ethnic groups , where small ethnic groups have 1 to 2 million people and the other 30 to 40 million . Highlighting that 90 % of the population belongs to the Han culture.

Ricardo settled in Shanghai for six months participating in the Expo, universal fair, attended by 140 countries in a space of 5.28 km2 (for those who have visited Corferias, it is like trying to imagine 70 times our largest exhibition space).

For this fair, Colombia took first in its history a container with non-traditional, reflecting the low participation of our nation, in business with the second world economic power, hats (sombreros vueltiaos), chivas, coffee, and some crafts, they tried to conquer the land of the dragon . It was interesting to realise that those Colombian products are massive products, common or regular, at least for us, otherwise, for them, the same products are unique pieces, admirable, precious, valuable and they are related to the status that the Chinese are looking to have, because of.they have things that others can’t acquire.

This character, who represents us every time better, thanks to the experience gained in that big concrete jungle , is a person who has visited over sixty countries, who claims that going to Shanghai, is like visiting a nineteenth- century Paris. He describes Shanghai as a cosmopolitan city, with infrastructure at the forefront of the latest technology, the best luxury cars, superb skyscrapers, broad avenues in perfect conditions and it has the best boutiques in the world. Even said that after being in this amazing city and get to New York, he felt very old fashioned and outdated, which is now the capital of the world, title that Ricardo said have been snatched by Shanghai.

Perhaps that excitement has infected little by little that nation, to discover and cross it , live it and understand it, he wanted to demystify another much:

THE CHINESE ARE NOT POOR, in recent years, 300 million Chinese out of poverty (approximately eight times Colombia). In addition, they pay up to $ 5 for a coffee at Starbucks, where a lunch can be around 50 cents.

The largest store of Louis Vuitton is located in China. There, people line up to enter these types of stores, such as Channel, Prada, Armani, among many others. Even Ricardo told that he visited the Louis Vuitton store, where he saw purses costing between 6000-18000 dollars. At the end of his visit at the store while getting out of there, he realised that the only people who did not come out with bags of the store were his wife and himself.

• CHINESE MAKE QUALITY PRODUCTS, Our Colombian concept about Chinese products, is disposable and useless. What happens is that many only focus on inexpensive products. Then he simply told us where is done your iPhone? where manufactures Tommy Hilfiger clothing?

DOING BUSINESS, although China is a sea of ​​opportunities, it is difficult to do business with them for several factors, including their culture, language and customs. But we have realised that it is not impossible. Oriented long-term relationships, respecting elder people, good friends and family members.

We are not so different from the Asians , we think, Ricardo said Chinese people still keep those family ties which are very important to them. Also, he concluded that the friendships created over time, are valuable and unconditional as it was evident when he returned from Shanghai to Colombia, his friends and colleagues, send him off with a warm hug, a few tears and waiting for his soon return.

One after another he told us his trip’ stories. The eight year old boy who was his translator on a street in Shanghai, or feel Brad Pitt in a lost village in Guangzhou where he was stopped by people in the streets to take pictures with him. Thus passed the hours chatting with a Colombian more… yes, maybe he is just one more of many who have traveled and routed a nation full of secrets in every corner, but certainly a very singular one that achieved to describe the meeting of two worlds that remains a lot more to be present.

Hopefully one day we set aside the fear of negotiating with China, we can give the relevance of other countries in Latin America and we would venture to explore new markets with this incredible nation, so we could create excellent relationship with them, not only as negotiators, but to enjoy the benefits of their friendship.

Un viaje a 15.000 km

Posted on Updated on


English follows Spanish Describir una cultura milenaria en pocas horas resulta una tarea imposible de cumplir. China se destaca no sólo como una de las economías emergentes y protagonistas en el entorno global; sino como un país de una gran riqueza cultural. Tratamos de hacerlo diferente, así que como clase nos dimos cita fuera del salón. Esta vez teníamos expectativas de lo que nos esperaba, varias veces la profesora nos habló de su amiga y profesora de mandarín a quien llama con cariño “Patty”, cantonesa, residente en Colombia hace 18 años y quien aún le cuesta trabajo nuestros fonemas en español. Nos propuso sumergirnos en su cultura por unas horas, sin tener que subirnos en un avión. Así fue, como estando en medio de los grandes edificios y del agitado ritmo de vida que se vive en la calle 93 en Bogotá, nos trasportamos por un momento a 15.734 km de distancia, gracias a “CookingTaichi” un rinconcito de China donde ella habla de su país. Un portal lleno de detalles mágicos que nos hicieron sentir como en su tierra por un momento. A la entrada en el suelo dos osos panda, y un cuadro que explica el ying-yang. Siempre los colores vivos, las lámparas, las sillas, las mesas, en donde se disfruta de la deliciosa gastronomía China, su pintura, arte y música. Our host Nuestra curiosidad era parte de la jornada. Encontramos una fuente de los deseos, una enorme estatua de buda, vestuario, cuadros y música. Por un momento nos desconectamos de Bogotá, del chocolate con queso o la comida que encontramos fácilmente en alguna esquina. Era momento del chop suey, el chow fan, los vegetales con soya, las sopas típicas y también su té. Todos nos entretuvimos bastante a la hora de comer: un rato con los famosos “palitos chinos”, algunos hasta ahora aprendiendo y otros ya expertos, después con la mesa giratoria, que según las tradiciones chinas, es utilizada para que todos puedan degustar el plato de los demás comensales en la mesa. Compartimos este espacio con un invitado a nuestra clase – atentos a nuestro siguiente post – y todos juntos escuchamos sus historias de viaje a China, escuchamos a Patty y nos imaginamos a quince mil kilómetros de distancia. A ella le pedimos “auxilio” para entender cada uno de los mensajes que estaban en las paredes, uno que decía que las cosas no llegan sin el esfuerzo, otro que hablaba que más allá del conocimiento siempre había más… sin intérprete no podíamos comprender nada. Allí sabíamos que había un mensaje, pero necesitábamos ayuda para saber que se escondía allí. Budha present all aroundAl final llegaron unas bandejas cargadas de galletas de la fortuna. ¡Allí estaban! China y su superstición. Tal vez sí era cierto que el destino tenía un mensaje guardado para nosotros. Entre palitos y letras chinas, tuvimos tiempo para departir y conocer un poco. Aprendimos que el 8 es el número de la suerte, que definitivamente evitaban el 4 por su parecido homófono con la palabra muerte, que el rojo y el dorado son los colores apropiados a la hora de dar un regalo; sobre la importancia del “guanxi” o reciprocidad además que las relaciones de negocios son de largo plazo y toma tiempo que se consoliden. Aprendimos que los chinos son cálidos y hospitalarios, su respeto por el adulto mayor y los ancianos. Pero ante todo vamos aprendiendo que prepararnos para negociar con otras culturas no se trata de aprender Wikipedia de memoria. Se trata en cambio de ser flexibles y estar dispuestos a entender que somos diferentes y que la diversidad es parte de la interacción con los demás. Sabemos que aún queda mucho por conocer de China, su gente, su historia, su cultura; pero gracias a este espacio compartido, los conocimientos y el deseo de visitar este país, son ahora mucho más grandes.

A trip 15734 km from Colombia Translated by: Somalia Ravelo To describe an ancient culture in a few hours is an impossible task to accomplish. China stands out not only as one of the emerging and key players in the global environment , but as a country with a rich culture. We try to make it different , so we came together as a class outside the classroom. This time we knew what to expect, several times the teacher told us about her friend and Mandarin teacher who she fondly called ” Patty ” , Cantonese , living in Colombia for 18 years and who still has trouble with some Spanish words. She proposed to us to immerse in her culture for a few hours , without having to climb on a plane . In the middle of the big buildings and the hectic pace of life lived on the street 93 in Bogotá we transported back for a moment 15,734 km away , thanks to “CookingTaichi ” a little corner of China where Patty talks of her country. A portal full of magical details that made us feel at her hometown for a moment. Upon entry on the floor are two pandas and a table explaining the ying – yang. Filled with bright colors, lamps , chairs , tables , where you can enjoy delicious Chinese cuisine , art and music .

Environment at restaurant Our curiosity was part of the day. We found a wishing well , a huge statue of Buddha , costumes , paintings and music. For a moment we disconnected ourselves from Bogota , hot chocolate and cheese or food easily found in any corner . It was time for chop suey , chow fan, vegetables with soy , typical soups and also their tea. We were all entertained around mealtime: with the famous ” chopsticks ” , some learning now and others experts and then with the turntable , which according to Chinese traditions , is used so that everyone can enjoy eachothers dish at the table. We shared this space with a guest to our class – keep tuned for our next post – and together we listened to stories of his trip to China and imagined ourselves ten thousand miles away . We asked for ” help ” to understand each of the messages that were on the walls , one said that things do not come without effort, the other saidthat beyond knowledge there is always more … without an interpreter we could not understand anything . We knew there was a message, but needed help to know what was hiding there. Finally laden trays of fortune cookies arrived . There they were ! China and its superstition. Perhaps it was true that fate had in store for us a message . Chinese colors all around Between chop-sticks and Chinese characters , we had time to socialize and learn a little . We learned that 8 is the lucky number , they definitely avoid the number 4 for its resemblance to the word death , that red and gold are the most appropriate colors when wrapping a gift , on the importance of ” guanxi “or reciprocity and also that business relationships are long termed and takes time to consolidate . We learned that Chinese people are warm and hospitable, and their respect for the elderly. But above all we learned that in order to prepare to negotiate with other cultures we need more than a Wikipedia memory . It is however neccesary to be flexible, and be willing to understand that we are different, so, that diversity is part of the interaction with others. We know that there is still much to be learned about China, its people, its history, its culture, but thanks to this shared space, the knowledge and the desire to visit this country , are now much bigger.