Cultural Intelligence

Shenzhen a un clic

Posted on Updated on


(English follows Spanish)

En nuestro acercamiento a China, uno de los grupos de clase fue asignado a una tarea bastante peculiar. Debíamos entrevistar a un empresario chino del que sólo sabíamos el nombre y su lugar de residencia. ¿qué decir? Por lo menos teníamos una pista: tendríamos que entrevistarlo en inglés.

Luego de nuestra clase en el restaurante disfrutando la comida de ese país y la experiencia que nos había compartido Ricardo Ramírez durante su paso por China… pensamos: ¡estamos listos!

Siendo las 11:00 am en Shenzhen y 10:00 pm en Bogotá, comenzó nuestro encuentro acordado vía Skype. Así pudimos conocer al empresario chino Jhon Lau, quien describe a los latinoamericanos como ¨Subdesarrollados, pasionales y amables¨; quizá acertadamente, pues por estereotipo, a los latinos se nos cataloga como afectuosos y pasionales. Jhon afirma que aunque sabe de la existencia de un país llamado Colombia, su conocimiento sobre este es tan vago o nulo que no conoce ni un solo producto colombiano, o para mayor sorpresa, nuestras representantes ante el mundo: Sofía Vergara y Shakira; si bien para nosotros en este hemisferio del mundo, es aberrante preguntarnos: ¿Quién no conoce a Shakira?, sí hay una respuesta y es: ¡Jhon Lau!

Jhon es un empresario de logística que actualmente reside en la ciudad de Shenzhen; este chino con nombre americano nació en Hubei, y declara que aunque ya tiene 30 años aún no piensa en establecer una familia, por el contrario manifiesta su deseo de seguir sintiéndose libre sin ataduras a una mujer o a un hogar. El día que Lau tenga un hijo, piensa regirse por la tradición china y le otorgará un nombre en consenso con su familia, pues espera que dicho nombramiento le proporcione buena suerte y lo acompañe toda su vida. Aquí vemos cómo esta cultura discrepa con la colombiana, pues en nuestro país nombramos a nuestros hijos porque nos gusta como suena, porque el compadre se llama así o simplemente porque combina con el apellido.

John Lau – CNS Services

Contándonos algo acerca de su cultura y afirma que, aunque el rol del hombre impere en relación con el papel de la mujer, China es una sociedad en donde todos buscan igualdad de derechos y cuyas responsabilidades son compartidas; la define como una cultura laboriosa, conservadora y colectivista. En contraste con los latinos, Lau piensa que somos muy alegres e irradiamos felicidad, y gracias a ello trabajar con nosotros es una actividad que encuentra muy amena. No obstante, una desventaja que él ha identificado en sus tantos amigos brasileros y mexicanos, es que los latinos somos perezosos. Tal vez esta pereza que nos atribuye Lau, se deba a conceptos culturales, pues aunque somos una sociedad lenta y perezosa para ellos, nosotros afirmamos que los orientales, en general, viven en términos de crecimiento, innovación y rapidez, se mantienen en constante movimiento y siempre avanzan contra las manecillas del reloj; no hay espacio para la improvisación y anhelan que todo sea como un engranaje y todo ese cumpla bajo un tiempo determinado, planeado y estipulado.

De este lado del mundo dominaba el agotamiento del fin del día acercándose la media noche mientras Jhon hablaba desde su oficina acerca de negociación con chinos. Eran las 11:33 pm, pero el deseo de familiarizarnos con aspectos sobre esta cultura nos hizo continuar, al final, de nuevo se demuestra…somos amigos del tiempo. Jhon en medio de una conversación animada separada por quince mil kilómetros, trece horas de diferencia pero un solo click, nos daba tips para alcanzar una negociación exitosa basada en dos pilares fundamentales bajo los cuales se fija y se concreta una transacción con los chinos, el primero es la confianza que se instaura entre las dos partes, y la segunda es la habilidad para satisfacer las necesidades de la contraparte; además de que todos en la mesa de negociación deben conocer el contenido de dicho pacto a profundidad. Así como un colombiano a la hora de negociar busca “llevar la mejor parte” los chinos requieren que ambas partes se satisfagan.

Se acercaba la hora del almuerzo de Jhon, así que sólo nos pudimos despedir con un adiós en inglés, el idioma universal, entendido en innumerables países, y adicionando un 88: número de la suerte para los chinos. Finalmente Jhon termina con un: “bu yong xie” como respuesta a nuestros agradecimientos que se traduce en el “de nada” español.

 

Shenzhen at one click

In our approach to China, one of the class groups was assigned a task rather peculiar. We had to interview a Chinese businessman which we only knew was his name and place of residence. What were we to say? At least we had a clue: we had to interview him in English.

After our class in the chinese restaurant and having enjoyed the food of that country and the experience we had shared with Ricardo Ramirez during his time in China … we thought we were ready!

At 11:00 am local Shenzhen time and 10:00 pm in Bogotá, began our agreed meeting via Skype. This way we could know the Chinese businessman John Lau , who described the Latin Americans as “underdeveloped, passionate and kind” , perhaps correct since stereotype of Latinos are that of being categorised as affectionate and passionate. John says that although he knows of the existence of a country called Colombia , knowledge about this is so vague or non-existent that he does not know of a single Colombian product, or to our surprise, our representatives in the world : Sofia Vergara and Shakira , but for us in this hemisphere of the world, it is aberrant to ask: Who does not know Shakira? , there is an answer and that is: John Lau !

Jhon is an entrepreneur in logistics who currently resides in the city of Shenzhen , although his name is American he was born in Hubei , and states that although he is 30 years old he has no intention of establishing a family, however he expressed his desire to continue to feel free without ties to a woman or a home. But, The day he has a child, Lau hopes to abide by Chinese tradition and give his child a name in consensus with his family , because such appointment is expected to provide good luck that accompanies all his life according to his traditions. Here we see how this disagrees with the Colombian culture, because in our country we name our children because we like how it sounds , after our buddys name is or simply because it combines with the last name .

He started telling us about his culture and claims that although the role of men prevails regarding the role of women, China is a society in which everyone seeks equal rights and whose responsibilities are shared, defined as a laborious conservative and collectivist culture. In contrast to Latinos, Lau thinks we’re very happy and radiate joy, and thanks to that working with us is an activity very pleasant. However, a disadvantage that he has identified in his many Brazilian and Mexican friends, is that Latinos are so lazy. Perhaps this laziness that is attributed by Lau, is due to cultural concepts, because although we are a slow, lazy society for them, we affirm that Easterners generally live in terms of growth, innovation and speed, are in constant motion and always move following strictly the clock and its time , there’s no room for improvisation and need everything to meet under a certain time , planned and provided .

Asisbiz China-Guangdong-Shenzhen-International-Arcade-Aug-2001-00On this side of the world dominated the end of the day almost approaching midnight while John spoke from his office about Chinese negotiations . It was 11:33 pm , but the desire to become familiar with aspects of this culture made ​​us continue, once again demonstrating that we are friends of time. Jhon, in an animated conversation separated by ten thousand miles , thirteen hours apart within a single click , he gave us tips to achieve a successful negotiation based on two fundamental pillars upon which concrete is set during a transaction with the Chinese, the first is the trust that is established between the two parties, and the second is the ability to meet the needs of the counterpart, besides all the negotiating table must know the content of the pact in depth. As a Colombian negotiates looking to “take the best part” Chinese require both parties are completely satisfied .

It was nearly lunchtime for Jhon , so we could only say a quick good bye in English, the universal language, understood in many countries , and adding 88 : a lucky number for the Chinese. Finally John ends with, “bu yong xie” in response to our thanks that translates into ” your welcome” in English.

Translated by: Somalia Ravelo

Advertisements

Ricardo, nuestro invitado y su cuento chino.

Posted on Updated on


(English follows Spanish)

El 3 de septiembre de 2013, el diario El Tiempo de Colombia, publicó una noticia sobre las violaciones de derechos contra la infancia en China, en donde mostró, que aunque el crecimiento económico de este país ha mejorado, las vidas de muchos niños y sus derechos de infancia, aún presentan graves preocupaciones. Ese mismo día nos encontrábamos en el restaurante Cooking Taichi del que hablamos en nuestro post anterior. Estábamos con nuestro grupo de negociación intercultural, acompañados de nuestra profesora, empapándonos más sobre la cultura Asiática. Ninguno de nosotros ha visitado China. Estábamos atentos a nuestro invitado, el encargado de revelarnos un poco del misterio y brindarnos algunos detalles relevantes a la hora de hacer negocios exitosos en China.

IMG_1301

Estuvimos en un almuerzo poco común, en medio de soya y verduras con vinagre. Ricardo Ramírez, encargado de la Tienda de Colombia en la ExpoShanghai 2010 y Gerente de Avia Export, nos acompañó en ese intento por conectarnos con China y aislarnos de la lluviosa Bogotá que nos abrigaba. Él inició su relato compartiendo anécdotas en un majestuoso país lleno de grandes misterios que durante la comida se dejarían ver ante nuestros ojos. Nos presentó a este país, no como una sola cultura, sino como la suma de muchas, compuesta por cincuenta y seis etnias diferentes, en donde las etnias pequeñas tienen de 1 a 2 millones de habitantes y las otras de 30 a 40 millones de habitantes. Resaltando que el 90% de la población pertenece a la cultura Han.

Ricardo se radicó en Shanghai durante seis meses participando en la Expo, feria universal, en la que participaron 140 países en un espacio de 5.28 Km2 (para quienes hemos visitado Corferias es tratar de imaginarnos un espacio 70 veces nuestro más grande espacio ferial).
Para esta feria, Colombia llevó por primera vez en su historia un contenedor con productos no tradicionales, lo que refleja la baja participación de nuestra nación, en negocios con la segunda potencia económica mundial, sombreros vueltiaos, chivas, café, artesanías se proponían conquistar la tierra del dragón. Fue interesante darnos cuenta, que lo que para nosotros los colombianos son productos masivos, comunes o regulares, para ellos son exclusivas piezas preciosas que son admirables y de gran valor y se relaciona con el estatus que los chinos buscan tener cuando poseen cosas que otros no pueden adquirir.

Tienda Colombiana Expo Shanghai 2010

Este personaje, que nos representa cada vez mejor, gracias a su experiencia obtenida en esa gran selva de cemento, es una persona que ha visitado más de sesenta países, quien afirma que ir a Shanghái, es como visitar un París en el siglo XIX. Describe a Shanghái, como una ciudad cosmopolita, con una infraestructura a la vanguardia de última tecnología, los mejores autos de lujo, rascacielos soberbios, avenidas amplias en perfecto estado y que posee las mejores boutiques del mundo. Incluso comentó, que después de estar en esta magnífica ciudad y llegar a Nueva York, sintió muy anticuada y desactualizada, a la que es hoy la capital del mundo, título que Ricardo dice haber sido arrebatado por Shanghái.

Disfrutando nuestro café – Enjoying our coffe

 

Tal vez por esa emoción que le ha contagiado poco a poco esa nación, al descubrirla y recorrerla, vivirla y entenderla, quiso desmitificarla otro tanto:

LOS CHINOS NO SON POBRES, En los últimos años, 300 millones de chinos salieron de la pobreza (aproximadamente ocho veces Colombia). Además, que ellos pagan hasta 5 dólares por un café en Starbucks, cuando un almuerzo puede estar alrededor de 50 centavos de dólar.
La tienda más grande de Louis Vuitton se encuentra en China. Allí, las personas hacen fila para entrar a este tipo de tiendas, como las de Channel, Prada, Armani, entre muchas otras. Incluso Ricardo contó, que realizó una visita a la tienda de Louis Vuitton, en donde vio carteras (bolsos) que costaban entre 6 mil a 18 mil dólares. Al terminar su recorrido y salir de allí, se dio cuenta de que las únicas personas que no salían con bolsas con productos de la tienda, eran su esposa y él.

LOS CHINOS SI HACEN PRODUCTOS DE CALIDAD, El concepto que tenemos los colombianos acerca de los productos chinos, es de desechables e inservibles. Lo que sucede es que muchos sólo se enfocan en productos de bajo costo. Luego simplemente nos dijo ¿dónde está hecho su iPhone? ¿dónde fabrica la ropa Tommy Hilfiger?

HACER NEGOCIOS, aunque China es un mar de oportunidades, es difícil hacer negocios con ellos por diversos factores, como su cultura, idioma y costumbres. Pero nos hemos dado cuenta que no es imposible. Orientados a relaciones de largo plazo, respetuosos con los mayores, buenos amigos y miembros de familia.

No somos tan diferentes a los asiáticos, pensamos, ya que Ricardo nos afirma las personas de China aún conservan esos lazos de familia, que son muy importantes para ellos. También, nos concluía que las amistades que se van creando a través del tiempo, son valiosas e incondicionales como lo pudo evidenciar al momento de devolverse de Shanghái a Colombia, sus amigos y colegas de trabajo, lo despidieron con un caluroso abrazo, algunas lágrimas y esperando su pronto regreso.
Una tras otra nos contó anécdotas de su viaje. El niño de ocho años que fue su traductor en alguna calle de Shanghai, o sentirse Brad Pitt en algún pueblo perdido de Guangzhou donde lo detenían en las calles para tomarse fotos con él. Así se pasaron las horas, departiendo con un colombiano más…sí tal vez sea uno más de tantos que han viajado y recorrido una nación llena de secretos en cada rincón; pero sin duda uno muy singular que logra describir el encuentro de dos mundos que les queda mucho por presentar.

Ojala algún día dejemos de lado el temor de negociar con China, podamos darle la relevancia que otros países de América Latina y nos aventuremos a explorar nuevos mercados con esa increíble nación, para que podamos crear excelentes relaciones con ellos, no solo como negociadores, sino poder disfrutar de los beneficios de esa amistad.

Mochilas
Artesanías – Handcrafts

Ricardo our guest and his Chinese tale. 

On September 3 2013 , the newspaper El Tiempo in Colombia , published a story about violations of the rights against children in China, where it showed that although the country’s economic growth has improved, the lives of many children and their childhood rights, still have serious concerns. The same day, we were in the restaurant Cooking Taichi we talked about in our previous post. We were with our group of intercultural negotiation, accompanied by our teacher, soaking more about Asian culture. None of us has visited China. We were attentive to our guest, he was the in charged to reveal some of the mystery and give us some relevant details of doing successful business in China.

Our guest in a Chinese temple

We were on a rare lunch amid soy and vegetables with vinegar. Ricardo Ramirez, manager of the shop ExpoShangai Colombia in 2010 and Avia Export Manager, joined us in the attempt to connect us with China and isolate the rainy Bogota wrap us. He began his story sharing anecdotes in a majestic country full of great mysteries that during the meal, he would let us see with our eyes. He introduced this country, not just as single culture, but as the sum of many , composed of fifty-six different ethnic groups , where small ethnic groups have 1 to 2 million people and the other 30 to 40 million . Highlighting that 90 % of the population belongs to the Han culture.

Ricardo settled in Shanghai for six months participating in the Expo, universal fair, attended by 140 countries in a space of 5.28 km2 (for those who have visited Corferias, it is like trying to imagine 70 times our largest exhibition space).

For this fair, Colombia took first in its history a container with non-traditional, reflecting the low participation of our nation, in business with the second world economic power, hats (sombreros vueltiaos), chivas, coffee, and some crafts, they tried to conquer the land of the dragon . It was interesting to realise that those Colombian products are massive products, common or regular, at least for us, otherwise, for them, the same products are unique pieces, admirable, precious, valuable and they are related to the status that the Chinese are looking to have, because of.they have things that others can’t acquire.

This character, who represents us every time better, thanks to the experience gained in that big concrete jungle , is a person who has visited over sixty countries, who claims that going to Shanghai, is like visiting a nineteenth- century Paris. He describes Shanghai as a cosmopolitan city, with infrastructure at the forefront of the latest technology, the best luxury cars, superb skyscrapers, broad avenues in perfect conditions and it has the best boutiques in the world. Even said that after being in this amazing city and get to New York, he felt very old fashioned and outdated, which is now the capital of the world, title that Ricardo said have been snatched by Shanghai.

Perhaps that excitement has infected little by little that nation, to discover and cross it , live it and understand it, he wanted to demystify another much:

THE CHINESE ARE NOT POOR, in recent years, 300 million Chinese out of poverty (approximately eight times Colombia). In addition, they pay up to $ 5 for a coffee at Starbucks, where a lunch can be around 50 cents.

The largest store of Louis Vuitton is located in China. There, people line up to enter these types of stores, such as Channel, Prada, Armani, among many others. Even Ricardo told that he visited the Louis Vuitton store, where he saw purses costing between 6000-18000 dollars. At the end of his visit at the store while getting out of there, he realised that the only people who did not come out with bags of the store were his wife and himself.

• CHINESE MAKE QUALITY PRODUCTS, Our Colombian concept about Chinese products, is disposable and useless. What happens is that many only focus on inexpensive products. Then he simply told us where is done your iPhone? where manufactures Tommy Hilfiger clothing?

DOING BUSINESS, although China is a sea of ​​opportunities, it is difficult to do business with them for several factors, including their culture, language and customs. But we have realised that it is not impossible. Oriented long-term relationships, respecting elder people, good friends and family members.

We are not so different from the Asians , we think, Ricardo said Chinese people still keep those family ties which are very important to them. Also, he concluded that the friendships created over time, are valuable and unconditional as it was evident when he returned from Shanghai to Colombia, his friends and colleagues, send him off with a warm hug, a few tears and waiting for his soon return.

One after another he told us his trip’ stories. The eight year old boy who was his translator on a street in Shanghai, or feel Brad Pitt in a lost village in Guangzhou where he was stopped by people in the streets to take pictures with him. Thus passed the hours chatting with a Colombian more… yes, maybe he is just one more of many who have traveled and routed a nation full of secrets in every corner, but certainly a very singular one that achieved to describe the meeting of two worlds that remains a lot more to be present.

Hopefully one day we set aside the fear of negotiating with China, we can give the relevance of other countries in Latin America and we would venture to explore new markets with this incredible nation, so we could create excellent relationship with them, not only as negotiators, but to enjoy the benefits of their friendship.

Un viaje a 15.000 km

Posted on Updated on


English follows Spanish Describir una cultura milenaria en pocas horas resulta una tarea imposible de cumplir. China se destaca no sólo como una de las economías emergentes y protagonistas en el entorno global; sino como un país de una gran riqueza cultural. Tratamos de hacerlo diferente, así que como clase nos dimos cita fuera del salón. Esta vez teníamos expectativas de lo que nos esperaba, varias veces la profesora nos habló de su amiga y profesora de mandarín a quien llama con cariño “Patty”, cantonesa, residente en Colombia hace 18 años y quien aún le cuesta trabajo nuestros fonemas en español. Nos propuso sumergirnos en su cultura por unas horas, sin tener que subirnos en un avión. Así fue, como estando en medio de los grandes edificios y del agitado ritmo de vida que se vive en la calle 93 en Bogotá, nos trasportamos por un momento a 15.734 km de distancia, gracias a “CookingTaichi” un rinconcito de China donde ella habla de su país. Un portal lleno de detalles mágicos que nos hicieron sentir como en su tierra por un momento. A la entrada en el suelo dos osos panda, y un cuadro que explica el ying-yang. Siempre los colores vivos, las lámparas, las sillas, las mesas, en donde se disfruta de la deliciosa gastronomía China, su pintura, arte y música. Our host Nuestra curiosidad era parte de la jornada. Encontramos una fuente de los deseos, una enorme estatua de buda, vestuario, cuadros y música. Por un momento nos desconectamos de Bogotá, del chocolate con queso o la comida que encontramos fácilmente en alguna esquina. Era momento del chop suey, el chow fan, los vegetales con soya, las sopas típicas y también su té. Todos nos entretuvimos bastante a la hora de comer: un rato con los famosos “palitos chinos”, algunos hasta ahora aprendiendo y otros ya expertos, después con la mesa giratoria, que según las tradiciones chinas, es utilizada para que todos puedan degustar el plato de los demás comensales en la mesa. Compartimos este espacio con un invitado a nuestra clase – atentos a nuestro siguiente post – y todos juntos escuchamos sus historias de viaje a China, escuchamos a Patty y nos imaginamos a quince mil kilómetros de distancia. A ella le pedimos “auxilio” para entender cada uno de los mensajes que estaban en las paredes, uno que decía que las cosas no llegan sin el esfuerzo, otro que hablaba que más allá del conocimiento siempre había más… sin intérprete no podíamos comprender nada. Allí sabíamos que había un mensaje, pero necesitábamos ayuda para saber que se escondía allí. Budha present all aroundAl final llegaron unas bandejas cargadas de galletas de la fortuna. ¡Allí estaban! China y su superstición. Tal vez sí era cierto que el destino tenía un mensaje guardado para nosotros. Entre palitos y letras chinas, tuvimos tiempo para departir y conocer un poco. Aprendimos que el 8 es el número de la suerte, que definitivamente evitaban el 4 por su parecido homófono con la palabra muerte, que el rojo y el dorado son los colores apropiados a la hora de dar un regalo; sobre la importancia del “guanxi” o reciprocidad además que las relaciones de negocios son de largo plazo y toma tiempo que se consoliden. Aprendimos que los chinos son cálidos y hospitalarios, su respeto por el adulto mayor y los ancianos. Pero ante todo vamos aprendiendo que prepararnos para negociar con otras culturas no se trata de aprender Wikipedia de memoria. Se trata en cambio de ser flexibles y estar dispuestos a entender que somos diferentes y que la diversidad es parte de la interacción con los demás. Sabemos que aún queda mucho por conocer de China, su gente, su historia, su cultura; pero gracias a este espacio compartido, los conocimientos y el deseo de visitar este país, son ahora mucho más grandes.

A trip 15734 km from Colombia Translated by: Somalia Ravelo To describe an ancient culture in a few hours is an impossible task to accomplish. China stands out not only as one of the emerging and key players in the global environment , but as a country with a rich culture. We try to make it different , so we came together as a class outside the classroom. This time we knew what to expect, several times the teacher told us about her friend and Mandarin teacher who she fondly called ” Patty ” , Cantonese , living in Colombia for 18 years and who still has trouble with some Spanish words. She proposed to us to immerse in her culture for a few hours , without having to climb on a plane . In the middle of the big buildings and the hectic pace of life lived on the street 93 in Bogotá we transported back for a moment 15,734 km away , thanks to “CookingTaichi ” a little corner of China where Patty talks of her country. A portal full of magical details that made us feel at her hometown for a moment. Upon entry on the floor are two pandas and a table explaining the ying – yang. Filled with bright colors, lamps , chairs , tables , where you can enjoy delicious Chinese cuisine , art and music .

Environment at restaurant Our curiosity was part of the day. We found a wishing well , a huge statue of Buddha , costumes , paintings and music. For a moment we disconnected ourselves from Bogota , hot chocolate and cheese or food easily found in any corner . It was time for chop suey , chow fan, vegetables with soy , typical soups and also their tea. We were all entertained around mealtime: with the famous ” chopsticks ” , some learning now and others experts and then with the turntable , which according to Chinese traditions , is used so that everyone can enjoy eachothers dish at the table. We shared this space with a guest to our class – keep tuned for our next post – and together we listened to stories of his trip to China and imagined ourselves ten thousand miles away . We asked for ” help ” to understand each of the messages that were on the walls , one said that things do not come without effort, the other saidthat beyond knowledge there is always more … without an interpreter we could not understand anything . We knew there was a message, but needed help to know what was hiding there. Finally laden trays of fortune cookies arrived . There they were ! China and its superstition. Perhaps it was true that fate had in store for us a message . Chinese colors all around Between chop-sticks and Chinese characters , we had time to socialize and learn a little . We learned that 8 is the lucky number , they definitely avoid the number 4 for its resemblance to the word death , that red and gold are the most appropriate colors when wrapping a gift , on the importance of ” guanxi “or reciprocity and also that business relationships are long termed and takes time to consolidate . We learned that Chinese people are warm and hospitable, and their respect for the elderly. But above all we learned that in order to prepare to negotiate with other cultures we need more than a Wikipedia memory . It is however neccesary to be flexible, and be willing to understand that we are different, so, that diversity is part of the interaction with others. We know that there is still much to be learned about China, its people, its history, its culture, but thanks to this shared space, the knowledge and the desire to visit this country , are now much bigger.

De Estocolmo a Bogotá.

Posted on Updated on


Jörgen disfrutando Colombia/ Jörgen enjoying Colombia

Editado por: Maria Paula Lovo

(English follows Spanish)

“Buscaba más acción”, respondió Jörgen Sjöberg cuando quisimos saber qué lo trajo a la tierra del café y las mujeres bellas. Este sueco aventurero, que se decidió por Colombia hace algo más de 10 años, quien nos relató un pedacito de sus experiencias en suelo colombiano, y cómo es para un sueco vivir en un país como el nuestro.

Jörgen creció en Estocolmo en una cultura organizada, e igualitaria en donde el tiempo transcurre a otro ritmo, no hay excusas cuando se llega tarde a una cita o un compromiso, ¡porque los suecos no llegan tarde!; la puntualidad les simboliza respeto por el otro. Aquí en cambio, somos relajados, laxos y despistados, los relojes son los mismos, pero los nuestros adquieren un ritmo tropical, por lo que abundan las excusas derivadas de llegadas tarde e informalidad.

Siendo así, ¿por qué este sueco tan distinto a nosotros, se siente un colombiano más? Decidió un día explorar esta tierra y dejar a un lado los beneficios que le ofrece el país que lo vio nacer, para dar paso a la alegría de la gente que describe como cálida y hospitalaria. Así culmina Jörgen esta descripción, mientras en su rostro se dibuja una sonrisa diciendo: “¡no hay nada más increíble que ser un colombiano!”.

A través de su relato conocimos un poco de sus tradiciones, la Navidad que se celebra desde el 23 de diciembre y durante tres días se está en familia, mientras que la fiesta de año nuevo es generalmente compartida con amigos; según Jörgen, las festividades colombianas son más agradables y emotivas, en comparación con las de su país. Cuando le preguntamos ¿qué aprendió en Colombia? nos afirmó que el “qué pena” ya hace parte de su vocabulario, y que no sale de una tienda sin obtener un descuento, como todo buen colombiano; y como todo buen sueco conserva su puntualidad, no llega tarde.

Ahora se dedica a sacar adelante su empresa, enseña sueco e inglés, sigue aprendiendo español. Ha viajado por puntos del país que muchos de nosotros ni hemos contemplado conocer. Y así como ha recorrido puntos tan distantes como Japón, Tailandia o Australia, dice que algo siempre lo hace regresar. Este es su lugar.

Y mientras Jörgen avanza con su relato, hablando de Suecia y tantas aventuras, todo esto pareciera afirmar lo que Germán Puyana nos decía, nos falta una identidad más sentida y profunda. Cómo hacemos para ser menos colombianos?, es una pregunta que ronda cuando pensamos: afuera todo es mejor. Nos hemos ido contagiando poco a poco de ese sentimiento que se arraiga casi silenciosamente entre nosotros… pero de repente llega uno de estos personajes, descendiente de vikingo pero amante del arenque y el ajiaco (sopa típica colombiana a base de pollo, papa, mazorca y guascas) por igual, Jörgen nos hizo evidentes sólo algunas razones para amar a Colombia, muchas de las riquezas que desconocemos y por las que debemos luchar, para mantenernos como una nación única, y recuperar nuestra propia identidad.

Si bien Colombia no está pasando por su mejor etapa y tiene numerosos defectos, es gratificante para nosotros que una persona proveniente de una cultura más organizada y sin tantos problemas como la nuestra, prefiera el Ajiaco en lugar del smörgåsbord, y una vida en una ciudad desconcertante como Bogotá en reemplazo a lo que nosotros llamaríamos “vida perfecta” en Estocolmo. ¡Qué bueno y distinto sería todo si los colombianos apreciáramos la patria como lo hace este sueco!; esperamos que los compatriotas que están dispersos por el mundo, tengan la oportunidad de leer nuestro blog y sepan que aunque las distancias nos separan, los recuerdos mantienen vivos los sentimientos.

Tack så mycket Jörgen, Hej då!

From Stockholm to Bogota.

Our Swedish eating “papa criolla” so tasty yellow potato.

Translated by: Somalia Ravelo and Editorial Board.

” I was looking for more action,” said Jörgen Sjöberg when we wanted to know what brought him to the land of coffee and beautiful women . This Swedish adventurer who moved to Colombia more than 10 years ago , who told us a bit about his experiences on Colombian land, and how it is for a Swedish to live in a country like ours.

Jörgen grew up in Stockholm in an organized culture , where women are equal to men in many aspects , where time moves at a different pace and there are no excuses when they’re late for an appointment or a compromise,because the Swedish are never late! ; punctuality symbolizes their respect for each other. Here, though, we are relaxed and clueless, the clocks are the same , but our take is on a tropical rhythm , making excuses abound derived from tardiness and informality.

This being so, why does this Swedish being so different from us , feels Colombian? He decided one day to explore this land and let aside the benefits offered by the country where he was born , to give way to the joy of the people he describes as warm and hospitable. Jörgen thus ends this description , with a smile on his face saying, “there is nothing more amazing than being a Colombian ” .

Trough his story we knew some of their traditions : On December 23rd the Christmas celebration starts and continues for three days with family while the celebration of New Year is usually shared amongst friends , according to Jörgen Colombian festivals are more enjoyable and moving , when compared with those of his native country. When asked what he learned in Colombia ? he stated that ” what a shame” is now a part of his vocabulary, and he does not leave a store without asking for a discount, like any good Colombian; and like any good Swedish he keeps his punctuality, he is never late.

Now he works for his own company and teaches Swedish and English, is still learning Spanish. He has travelled to places in this coutry that many of us have not even considered to know. And, thus as he has travelled to distant points like Japan, Thailand or Australia he says that always something makes him to come back. This is his place.

While Jörgen keeps talking about his experience, Sweden, and a lot of adventures, everything Germán Puyana asseverated, comes true, we need a heartfelt and deeper identity. How can we be less Colombians?, it’s a question that rounds our mind when we think: abroad, everything is better. We have been infected with that silent feeling so ingrained to us…But suddenly, one of this characters arrives, a Viking’s descendent who loves  Arenque and Ajiaco (Colombian typical soup based on chicken, potato, cob and guascas) without distinction, to teach us some of many reasons to love Colombia, a lot of our unknown richness we should fight for to keep us such as unique nation and to recover our own identity.

Eventhough Colombia is not going through its best time and has many flaws , it is gratifying to us that a person coming from a more organized culture without many problems like ours , he prefers the Ajiaco instead of a smörgåsbord , and to live in the disconcerting city of Bogota as replacement of what we call the ” perfect life ” in Stockholm. How good it would be if other Colombians appreciated their homeland like this Swedish!. However , we hope that other people who are spread throughout the world , have the opportunity to read our blog and to know that although the distances that apart us , memories keep feelings alive.

Tack så mycket Jörgen, Hej då!

Entre cometas y cacerolas

Posted on Updated on


Editado por: Paola Fula.
(English follows Spanish)

candelaria1

Bienvenidos al corazón de nuestra ciudad, donde se entretejen nuestra historia y a la vez el futuro de nuestra nación. Estas calles que adornadas de balcones, reflejan la herencia española de nuestra conquista prehispánica. Bogotá, se refugia en medio de las montañas de la cordillera de los Andes a 2.630m sobre el nivel del mar, se aleja de la arena, pero arullada en sus montañas se propone a conquistar a diario las estrellas.

La Candelaria, fue fundada por Gonzalo Jiménez de Quesada, en el siglo XVI, ubicada en el centro de la ciudad. Este tan emblemático sector tiene como centro, la Plaza de Bolívar, construida como un homenaje a la memoria de nuestro libertador. Esta plaza representa la importancia de la ciudad ya que en esta se encuentran las principales instituciones del país como lo son: la Casa de Nariño, el Palacio de Justicia, la Catedral Primada de Colombia, la Alcaldía de Bogotá, y la Casa del Florero, en donde en este último se dio el grito de Independencia (20 de julio de 1810). En la vía al Chorro de Quevedo, donde se respira arte, cultura y tranquilidad, y donde no hay espacio para el estrés. está el “camino del embudo”, por este lugar se escuchan diferentes tipos de música desde rock de los años 80, reggae y hasta ritmos autóctonos colombianos.

Carteles anuncian “Si hay Chicha” o “Se vende Chicha en totuma”. La chicha, es una de las bebidas más representativas de la cultura colombiana antigua (a base de maíz fermentado), allí, es donde la gran mayoría de jóvenes, extranjeros y los mismos bogotanos se reúnen para beberlo y disfrutarlo. Encontramos artesanías, obras de teatro callejeras, música y cuenteros. Lugar ideal para los amantes de la cultura y el arte, numerosos museos, como el Museo del Oro, el Museo de las Esmeraldas, el Palacio de San Francisco, el Museo del XIX, el Museo Jorge Eliecer Gáitan, la Casa del Florero, la Casa de la Moneda y el Museo Botero. Los cuales contienen la memoria material de nuestro pasado, representada en innumerables reliquias que cuenta nuestra historia.

Y esta misma Candelaria, la que en su Plaza de Bolívar acoge las voces de un pueblo que a veces ríe y baila en medio de conciertos hasta el amanecer, la de poetas callejeros y desconocidos que declaman versos al azar, la de las palomas que cada tarde llegan sin falta a su cita vespertina, Y también la de las protestas, como las de esta semana. Las que los jóvenes enfrentamos con expectativa y también con esperanza.

Es final de agosto, mes de cometas por excelencia y vientos que en cielos azules, se viste de colores. Pero este mes, se han cambiado las cometas por cacerolas. Hay manifestaciones debido a un paro agrario, que se ha mostrado a través de un cacerolazo. El famoso cacerolazo, fue una idea Chilena manifestada en 1971, en donde las mujeres tomaron sus utensilios de la cocina, como las cacerolas y cucharas, para protestar por la falta de alimentos que se generó en el gobierno de Salvador Allende.

Así mismo, los colombianos hemos importado esta gran idea, para manifestar las injusticias que se presentan en nuestro país. Podemos decir que gracias a estos cacerolazos, muchos hacen su propio agosto, vendiendo cacerolas por $5.000 (USD3). Esta es nuestra idiosincrasia del rebusque. El que va a protestar y no tiene con qué, no se preocupe que allá le tienen su combo de cacerola con cuchara. Somos recursivos aún en las más contrarias adversidades, ¿Acaso en otro país en medio de tantos indignados se monta el negocio de esa manera? Esta es Colombia… la que se mueve entre las cometas y las cacerolas.

20130831-101831 a.m..jpg

Among kites and pans.

Edited by: Paola Fula
Translated by: Amal Milane

Welcome to the heart of our city, where our story interweave and also the future of our nation. These streets adorned with balconies, reflect the Spanish heritage of our Hispanic conquest. Bogota take place in the midst of the mountains of the Andes 2.630m above sea level, away from the sand, but embraced in the mountains intends to conquer the stars daily.

La Candelaria , was founded by Gonzalo Jiménez de Quesada , in the sixteenth century , This iconic sector has in the center, Plaza de Bolivar , built as a tribute to the memory of our liberator. This square represents the importance of the city because in this you can find the main institutions of the country such as: the Presidential Palace, the Palace of Justice , the Cathedral of Colombia , the mayor of Bogotá , and the House of the Vase in this last one took place the shout of Independence (July 20th 1810). On the way to the Chorro de Quevedo , a place where you breathe art, culture and peace , where there is no room for stress, you must walk through the famous “funnel path” for this place we hear different types of music from the 80’s rock, reggae and even native Colombian rhythms.

Chicha (fermented corn drink)In this great place, you can see signs saying “we have Chicha” or “we sell Chicha in totuma “. Chicha, is one of the most representative drinks (made with fermented corn) Colombian ancient culture, there is where the majority of young people, foreigners and citizens gather to drink and enjoy . We also find crafts, street plays, music and storytellers. For lovers of culture and art, the Candelaria also offers many activities, the featured ones are visits to the many museums such as the world known Gold Museum, the Museum of the Emeralds , the Palace of San Francisco , the Museum of the XIX century, the Museo Jorge Gaitan , the House of the Vase, the Mint and the Botero Museum . These contain memory material of our past represented in countless relics that tell our story.

And in this same Candelaria, which in the Plaza de Bolivar hosts the voices of the people that sometimes laugh and dance in the middle of concerts until dawn, the street and unknown poets who recite verses randomly, the pigeons that every evening arrived to their faultless appointment and also of the protests as the one in this week, what the young people are faced with expectation and hope.

It’s the end of August, month of kites by excellence where the winds and blue skies, are colorful dressed. But this month, kites have been changed by pans. Manifestations are due to agricultural strike, which is shown through a Cacerolazo. The famous Cacerolazo was an idea expressed in 1971 Chile, where women took their kitchen utensils, such as pans and spoons, to protest the lack of food that was generated in the government of Salvador Allende.

Likewise, the Colombians have imported this great idea, to express the injustices that occur in our country. We can say that through these pot-banging, many make their own August, selling pans for $ 5,000 ( USD3 ) . This is our idiosyncrasy of rummage. The protestant that don’t have a pan, don’t have to worry because there they will find a pan and spoon kit. We are very resourceful even in the most contrary adversity or ¿perhaps in another country in the middle of many disturbs people make business that way? This is Colombia … the one that moves between the kites and pans.

Pensamientos de autor: Una tarde con Germán Puyana.

Posted on Updated on


(English follows spanish)

Nuestro país Colombia, con problemas como todos los demás países del mundo. Bogotá, semi-paralizada por el clima, el tráfico de la tarde y malentendidos entre la gente de aquí con la gente de allá. La Universidad congestionada por el movimiento de personas a la hora del almuerzo. El mini-asensor de la torre A, imposible. Las escaleras eternas y en el salón, como de costumbre, la clase ya había empezado. Para sorpresa de varios “La profe” había cumplido antes de lo que esperábamos con un invitado proveniente de Suecia, quien nos contó cómo su corazón se había quedado en el país de hermosos paisajes.

Faltando una hora para salir, la profesora nos anunció que aún le quedaba una sorpresa más, alguien especial, cuya identidad fue un misterio hasta que alguien entró al salón un poco agitado y anunció que el Dr. Germán Puyana estaba próximo a llegar. ¿Nuestra reacción?, sorprendidos tomamos el libro le ‘echamos una hojeada rápida’ y nerviosos por la llegada del autor del libro: “¿Cómo somos los colombianos?”, le preguntamos a la Profe ¿Cómo actuar? ¿Qué decir? o ¿Si era prudente sacar las fotocopias?, ella sonrió y nos dijo que él estaba al tanto de la situación, que no nos cerráramos a preguntarle sólo sobre el libro y que escucháramos con atención lo que él nos fuese a decir. 

“La única forma de compartir con otras culturas es conociendo la propia y la única forma de apreciar la cultura propia […] es aislándose de ella para evitar cualquier cosa que pueda afectar la objetividad con la pudiésemos escrudiñar en nuestras costumbres, tradiciones, cualidades y defectos”, así fue como nació la obra literaria de este reconocido arquitecto, que se convierte en un manual, para algunos muy crítico y para otros muy acertado, de cómo nos comportamos los Colombianos, cómo somos y/o cuáles son nuestras más notorias características.

La charla fue amenamente informal y hasta un poco personal, nos contó una anécdota que con tristeza confesó, ha sido una de las que lo ha marcado durante su vida: se hospedaba en un hotel en Buenos Aires, Argentina y por inconvenientes (de los que sufrimos los estudiantes), debió abandonar el hotel en el que se hospedaba y buscar un nuevo y más económico hogar. Con sorpresa encontró un anuncio muy específico que decía “Se arrienda habitación para estudiantes, no se aceptan colombianos”. “La Patria como a la madre. Puede ser fea, gorda y estar equivocada; pero es la madre y se le defiende como sea” dijo para ilustrarnos acerca de la falta de compromiso y dolor de patria que algunas veces sufrimos y que demostramos cuando a la primera oportunidad que tenemos, salimos corriendo de este hermoso ´rinconcito de cielo`. También hablamos un poco de lo que nos tiene en donde estamos: el individualismo y la falta de concepción de que en equipo es mejor y nos rinde a todos más, también la viveza y que como dice un cuento que el mismo Dr. Puyana cita: si los colombianos vemos que alguien avanza lo halamos para atrás, movidos por la envidia que suscita el hecho de que no seamos nosotros quienes avanzamos.

Sin embargo concluyendo con el Dr. Puyana, entendimos que no todo es tan malo; somos positivos, muy alegres y festivos, a veces demasiado. Hay colombianos destacados en todo el mundo, nunca nos varamos y somos cordiales. Además no podemos dejar de lado que deportes como el futbol nos están enseñando que el trabajo en equipo sí funciona, que lo de “Jugar como nunca y perder como siempre” está pasando al baúl de los malos recuerdos y que por último el truco está, en que tenemos que aprender a equilibrar todo lo anterior con trabajo duro y conciencia de patria. Que cuando entendamos lo bueno de un buen cambio, aprenderemos y dejaremos de avanzar a pasitos cortos para empezar a avanzar a grandes zancadas.

German Puyana.
Maryori Vivas, German Puyana, Fernando Parrado, Mauricio Escobar

Author thoughts: An afternoon with German Puyana.

Translated by: Amal Milane

Our country Colombia, with problems like in all other countries. Bogota, semi-paralyzed by the weather, the afternoon traffic and misunderstandings between people here and people there. The University congested by the movement of people at lunchtime. The mini-tower elevator A, impossible. The eternal stairs and lounge, as usual, the class had already started. To the surprise of many “The teacher” had fulfilled sooner than expected with a guest from Sweden, who told us how his heart had been captivated in the country of beautiful landscapes.

Missing an hour to leave, the teacher told us that she still had one more surprise, someone special, whose identity was a mystery until someone entered the room a bit hectic and announced that Dr. Germán Puyana was about to arrive. ¿ our reaction?, Take the book and ‘we take a quick flip’ nervous about the arrival of the book’s autor: “How are Colombians?”, We asked the Professor How to act?, What would we say?, If it was prudent to take put the photocopies?, she smiled and said that he was aware of the situation, she said we didn’t have to ask about the book and we should listen carefully what he had to tell us.

“The only way to share with other cultures is to know itself and the only way to appreciate the culture […] is isolating her to avoid anything that could affect the objectivity we could scrutinise our customs, traditions, qualities and defects “, so this way was born the literary work of this renowned architect, which becomes a manual, for some people, it’s very critical and extremely accurate for others, how Colombians behave, how we are and / or which are our most notable features.

The conversation was pleasantly casual and a little personal, he also told us a story that he sadly confessed, it has been one that marked him during his life: he was staying at a hotel in Buenos Aires, Argentina and disadvantages (of which students suffer), he had to leave the hotel he was staying and find a new and more affordable home. Surprisingly he found a very specific ad that said “student room is rented, Colombians are not accepted.” “The country is like the mother. It may be ugly, fat and wrong, but it is the mother and it has to be defendend no matter what “said to show us about the lack of commitment and homeland pain we suffer sometimes, that’s the first image we show at the first opportunity we have, we ran This beautiful ‘little corner of heaven’. We also talked a bit about what hold us where we are: individualism and the lack of team concept would be better and faster to everyone, also the liveliness like a story that the same Dr. Puyana appointment: “If Colombians see that someone is moving on, we push him back, moved by envy aroused by the fact that we are not who are moving on.

But concluding with Dr. Puyana, we understood that not everything is wrong, we are positive, very cheerful and festive, sometimes too much. There are prominent Colombians worldwide, never beached, and very cordial. Also we can’t ignore the fact that sports like football, are teaching us that teamwork really works, that “Play like never before and lost as usual” is going to the trunk of bad memories, and finally the trick is that we have to learn to balance all with hard work and sense of nationhood. When we understand the good part of a change, we will learn, and finally, we will leave with short steps forward to start moving with great strides.

La senda global

Posted on Updated on


(English follows Spanish)

Es agosto del 2013 y cuántas cosas han cambiado desde mi primera clase de Cross Cultural Management. Recuerdo vagamente que fue hacia 1993 – tal vez – nuestro profesor era de Estados Unidos, y como una gran odisea futurista dijo en su primera clase: ¿saben ustedes qué hace un profesor al llegar a su clase en Hong Kong? Y todos respondimos noooo; lo que siguió nos deslumbraba… “dice: por favor apaguen sus teléfonos celulares”. Para aquel entonces lo máximo que teníamos en nuestro entorno eran teléfonos públicos con moneda y los buscapersonas.

El mundo ha ido cambiando,  yo por fortuna he podido irlo recorriendo, vivir sus cambios, pero además por esos azares del destino… ahora soy yo la profesora.

Ya no sorprende que se diga apaguen sus teléfonos, de hecho es casi un estándard tácito que en clase  todos mis alumnos tienen su teléfono inteligente, su tableta o kindle y sus textos de estudio en formato PDF. Vivimos a otro ritmo y por eso mismo la globalización nos marca una pauta o senda, de la cual simplemente no podremos escapar.

Este blog es un proyecto de clase, el cual lidero y espero compartir con ustedes desde Bogotá – Colombia, a 2.630 metros más cerca de las estrellas, rodeados de montañas verdes y frondosas de la Cordillera de Los Andes y desde donde queremos interactuar, aprender y aportar. La interculturalidad no se aprende aislados en un salón de clase, ni nos volvemos culturalmente inteligentes si no logramos que la teoría trascienda las puertas de nuestras aulas y que al confrontarnos en medio de coincidencias y disensos nos podamos comunicar.

¿Nos ayudan en nuestra aventura?  Espero que sí,

Hasta pronto,

Maryori Vivas
maryori.vivas@correo.usa.edu.co

 

The Global Path
(Translated by Amal Morales)

It is  August 2013 and many things have changed since my first class of Cross Cultural Management. I vaguely remember it was around 1993 – maybe – our teacher was from the United States, and as a futuristic odyssey she said in his first class: do you know what a teacher does when he/she arrives at a classroom in Hong Kong? And all responded noooo, what followed dazzled us … “he/she says please turn off your cell phones.” By then the most we had in our environment were coin payphones and pagers.

The world has changed, I’ve been watching, live their changes, but also by those accidents of fate … now I’m the teacher.

It is not surprising that now day’s teachers say turn off their phones, in fact it’s almost a tacit standard class my students have their smartphone, tablets or kindle and textbooks in PDF format. We live at a different place and globalization take us to a different pattern or path, in which we simply can not escape.

This blog is a class project, which I lead and I hope to share with you from Bogota – Colombia,at 2630 meters closer to the stars, surrounded by lush, green mountains of the Cordillera de Los Andes from where we want to interact, learn and contribute. The cross cultural  is not learn isolated in a classroom, we doesn’t become culturally intelligent if we think that the theory don’t transcends the doors of our classrooms but if we confront the disagreements we can communicate.

Do you help us in our adventure? I hope so,

Until next time,

Maryori Vivas
maryori.vivas @ correo.usa.edu.co