Day: 1 October, 2013

Shalom Israel

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(Pedimos excusas por anterior publicación sin edición completa/ Apologies for previous post without complete edition)

(English follows Spanish)

Continuando con la programación de la clase y habiendo tenido ya acercamientos a China y Suecia, a una de nuestras clases llegó un hombre alto, de contextura gruesa y con cierta imponencia al hablar. Meidad Vaknin, israelí nacido en Haifa la ciudad más grande del norte de este país. Cuando comenzó su presentación nos expresó su deseo de hacernos sentir frustración a medida que fuera transcurriendo su testimonio.

Llegó sin pretender ser amable, siendo simplemente él, directo y honesto. Ha aprendido a modular su tono de voz, si en su país es normal aquí más de una vez ha sido motivo de tener que explicar que no está enojado, que simplemente habla así. Y es precisamente el tema de la comunicación un punto sensible de su experiencia. Fue llamado a trabajar en un proyecto del acueducto de nuestra ciudad, sabemos que a pesar de la poca cantidad de agua potable en Israel y su reducida extensión territorial (22.145 km²), lograron desarrollar conocimientos que los ubican como líderes mundiales en manejo de aguas. Nos contó alguna de sus anécdotas como aprender español de un costeño y pensar que la palabra mula significaba esposa. Al repetir lo que iba aprendiendo la gente se reía mucho, pensaba él que es porque era gracioso y no, era porque se estaban burlando de él. Así como tener que aceptar ayuda en la casa con una empleada doméstica o un conductor de la edad de su padre y que ayudara con las compras del supermercado.

Intentamos conocer la cultura israelí a través de los ojos de este hombre, que ha compartido diez años de su vida con colombianos, adaptándose a los cambios culturales y haciéndole frente a todo lo que este país trae consigo. Era notorio el patriotismo que definía a Meidad, pues cuando nos mencionaba los rasgos y características de su cultura lo hacía con un fervor y amor digno de envidiar. Nos manifestó la primacía del trabajo en equipo, la solidaridad con ellos mismos, la constancia y la honestidad, particularidades que aún los colombianos no manejamos a cabalidad. Durante su relato escuchamos varias veces: “cumplir o morir”. Supimos que en su país, hombres y mujeres prestan servicio militar obligatorio, pues, en palabras de Meidad “si no haces algo por tu país, no mereces vivir en él”; es allí, en el ejército, donde aprenden a sobrevivir, a confiar y ser compañeros de verdad, en donde descubren la esencia de la patria y demuestran el amor por ella.

Continuó resaltando la trascendencia del bienestar interior en cada persona, pues sólo en este estado podremos compartir tranquilidad con quienes nos relacionemos, y así seremos capaces de despojarnos de la pena, que según Meidad, es el mayor y más antiguo problema de los colombianos; esa gran carga que nos hace sentirnos algunas veces inferiores o equivocados, esa que como él afirmó es uno de los grandes aspectos que no nos permite avanzar a pasos agigantados.

Un par de horas nos ayudaron a entender varios aspectos que caracterizan a los israelíes, quienes a su vez, difieren de nosotros los colombianos en diversos factores, sin duda el manejo de tiempo y la identidad de patria que experimentamos. Él aún no entiende que el país se paralice por un partido de fútbol. Para Meidad, principios como la unión y la lealtad son indispensables para alcanzar el éxito en cualquier ámbito de la vida; para nosotros los colombianos, la diversión y el individualismo están muy por encima de dichos principios. Igualmente, comprendimos que el objetivo de Meidad en Colombia, aparte de fomentar el desarrollo de su empresa AMNETPRO, radica en ayudar a los colombianos, no sólo otorgándoles empleo y oportunidades, sino también enseñándonos que es posible salir adelante por nuestros propios medios, y, que las palabras “no puedo” y “no sé” están prohibidas en su empresa.

Se quedó con nosotros aquella lección de lealtad hacia nosotros mismos, nuestras familias, la compañía en la que laboremos y sobre todo al país que nos vio nacer. Meidad se fue recordándonos que debemos hacer una apertura de nuestra mente a todo lo nuevo que vivamos y que tenemos que adquirir un compromiso a actuar buscando el bien colectivo más no el individual. Gracias a él comprendimos que decir “no entiendo” no es sinónimo de falta de inteligencia, y expresarnos mediante un “no puedo” solamente es limitarnos y estancar el avance del país.

Después de todo no era tan imponente como pensábamos y más allá de todas nuestras diferencias decidió apostar por un proyecto de vida en nuestro país, aquí donde nació su hija menor y aprendió sus primeros pasos junto con la palabra gol. Aquí donde se quedó a desarrollar empresa y brindar estabilidad laboral a profesionales colombianos. Aquí donde aún le cuesta ver la calle llena de huecos y que nadie llega puntual. Finalmente cambió Haifa por Bogotá.

Shalom Israel

Continuing with the class schedule and having already approaches to China and Sweden, in one of our classes came a tall, heavily built and with a certain grandeur to speak man . Meidad Vaknin, born in Haifa Israel’s largest city in the north of the country . When he began his presentation he expressed his wish was to make us feel frustration all throughout his testimony.

He came without trying to be friendly ,being himself, direct and honest . He has learned to modulate his tone of voice , in his country it´s normal, but here more than once it has been a matter of having to explain that he is not angry, he simply just talks like that. It is precisely the issue of communication a sensitive point of his experience. He was called to work on a project of the aqueduct of our city , we know that despite the small amount of drinking water in Israel and its limited land area ( 22,145 km ² ) , they were able to develop skills that position them as global leaders in water management . He told us some of his stories like learning Spanish from someone native to the region in the coast “costeño” and how he thought the word mule meant wife. As he repeated what he had learned people laughed a lot, he thought it was because he was funny but that was not the case, it was because they were making fun of him . As well as having to accept help in the house with a maid or a driver the age of his father which helped with the grocery bags.

We try to know the Israeli culture through the eyes of this man, who has shared ten years of his life in Colombian , adapting to cultural changes and by facing everything this country brings. It was noticeable the patriotism that defined Meidad , when he mentioned the traits and characteristics of his culture he did so with fervor and love worthy of envy . He expressed the primacy of teamwork , solidarity with each other , perseverance and honesty , particularities Colombians still do not fully handle . During his story we heard several times: “do or die“. We knew that in his country , male and female military service is obligatory , in Meidads´ words: ” if you don´t do something for your country , you do not deserve to live in it ” , is there, in the army , where they learn to survive , to trust and be real companions , where they discover the essence of their country and demonstrate their love for such.

He continued by highlighting the importance of inner well-being in every person, for only in this state we may share peace with whom we are associated , and thus be able to rid ourselves from shame, which according to Meidad , it is the largest and oldest of the Colombians problem , that great burden that sometimes makes us feel inferior or wrong , as he stated that it is one of the great things that does not lets us move forward by leaps and bounds .

A couple of hours helped us to understand various aspects that characterize the Israelis, who in turn , differ from us Colombians in various factors, certainly in time management and homeland identity. He still does not understand that the country was paralyzed by a football game. To Meidad principles such as unity and loyalty are essential for success in any area of ​​life, instead for us Colombians, fun and individualism are well above those principles. We also understood that the purpose of Meidad in Colombia , besides encouraging the development of his company AMNETPRO , lies in helping Colombians , not only by giving them jobs and opportunities , but also by teaching us that it is possible to get by on our own , and , that the words “ I can´t ” and ” I do not know ” are prohibited in his company.

In this class we learned the lesson of loyalty towards ourselves, our families , the company in which we work and especially the country that gave us birth . Meidad was reminding us to open our mind to everything new that we live and that we have to make a commitment to act for the collective good over the individual. Thanks to him we understood that saying “I do not understand ” is not synonymous with lack of intelligence, and the expression ” I can not ” is a limit to the country’s progress . After all it he was not as strict as we thought and beyond all our differences he decided to live his life in our country , where his youngest daughter was born and learned his first steps along with the word goal. Here where his company was to develop and provide job stability to Colombian professionals . Here where he still struggles to see the streets full of holes and that no one will arrive on time . Finally changed Haifa for Bogotá.

Translated by: Somalia Ravelo